martes, 23 de agosto de 2011

capitulo 4

Me desperté sobre las cinco de la mañana  vi a Gerard, dormido claro, con una sonrisa muy grande y ¡con su pierna encima de mí! La quité despacio, me levanté y me fui al sofá a dormir. Sobre las ocho Ray, me vio en el sofá y me dijo:
- Noelia, ahí tendrás frío.
- No, que va, estoy bien.
- ¿Que pasa?, ¿no has podido dormir con Gerard?.
- No, ha puesto su pierna encima de mí.
- Ja, ja, no te preocupes lo hace mucho por que suele dormir con peluches.
-  ¿En serio? Ja, ja ¡¿tan mayor y duerme con peluches?!.
Gerard se despertó por las risas:
- ¿De qué os reís?
- De nada, es que Ray me ha contado un chiste muy bueno.
- Ah, ¡seguro que es el de Jaimito!
- Sí ese es, es muy gracioso. ¡Ja, ja!
- ¿Queréis desayunar?
- ¡Vale!
- Noelia ¿Quieres café?
- Sí, por favor.
- Y tu Gerard, ¿Café?
- ¡Claro! Parece que no me conozcas.
- Puede que algún día te dé por tomar leche.
- No creo.
Gerard me mira con una sonrisa y me pregunta:
- ¿Has dormido bien?
- Bueno, sí, pero con tu pierna encima, pesaba un poquito. Ja, ja.
- Es que estoy acostumbrado a dormir así, lo siento.
- No pasa nada, no te preocupes.
- Vale.
- ¡Eh, tortolitos! ¿Venís a desayunar?
- Sí, sí, ya vamos.
El café estaba muy bueno, quemaba un poco, pero no pasa nada.
Luego, a las once y media se despertaron Mikey y Frank, iban los dos riendo, pero cuando Mikey nos vio a Gerard y a mí en el sofá riéndonos, la sonrisa tan bonita que tiene desapareció y yo le pregunté:
- ¿Qué te pasa Mikey?
- Eh nada, no me pasa nada.
Cuando me dijo eso estaba mirando muy mal a Gerard.
- Eh, Noelia, déjalo.
- Gerard, después hablamos ¿Vale?
- Vale.

No hay comentarios:

Publicar un comentario